.

jueves, 12 de mayo de 2016

Collage "La escuela a través del tiempo"

La escuela en México a través del tiempo


El nacimiento de las instituciones responde a las necesidades sociales, políticas y económicas que surgen en determinado contexto histórico. Es el Estado quien organiza y legitima los ideales y principios que se imponen a través de la educación y formación de la sociedad en sus diferentes instituciones.

Escuela rural mexicana
post revolucionaria




Escuela de los ´70s




Escuela del siglo XXI


Las escuelas surgidas en el período postrevolucionario con Vasconcelos tienen la intención de legitimar el movimiento revolucionario ante la sociedad, es decir que el Estado buscaba acreditar las nuevas políticas a través de la escuela. Al ser incorporados los principios de la Escuela Racionalista a la Escuela Rural Mexicana, esta pasó de la concepción humanista a una idea pragmática con Calles,  quien se pronunció por una educación que sirviera como instrumento de progreso y desarrollo económico. 

Por esta línea postrevolucionaria siguió el presidente Cárdenas con la creación de escuelas técnicas que respondieran al interés por el desarrollo tecnológico en aras de un progreso e independencia nacional. Sin embargo, como consecuencia de los cambios provocados por la “gran guerra mundial” hacia 1940 y hasta 1970 la idea de progreso fue la de industrialización, apegado a un modelo de desarrollo conocido como desarrollista. Aquí, la escuela se concibió como un mecanismo de movilidad y ascenso social. El Estado Mexicano formuló un proyecto de educación que se conocería como la Escuela de la Unidad Nacional, y esto dio pie a la reorganización de la Secretaría de Educación dado el crecimiento de los servicios del sistema educativo y las necesidades técnicas.

Con el ascenso de Miguel Alemán Valdés a la presidencia de la República, dio comienzo el Estado Civilista. Destacan en la administración alemanista la creación de Ciudad Universitaria, Ciudad Politécnica de Santo Tomás, el Instituto Nacional Indigenista y el Instituto Nacional de la Juventud. En este lapso se pasó de la educación integral, a la educación para capacitar y crear bienes económicos de manera pronta. La justificación se sustentó en que los países de economía atrasada como el nuestro, reclamaban una formación técnica acelerada a fin de transformar la materia prima en productos elaborados y con ello, competir mejor en los mercados de consumo.

Sin embargo, 40 años de gobiernos con ideales revolucionarios, según los discursos oficiales, sólo habían logrado que de 7 millones de niños que demandaban educación, sólo la mitad asistían a la escuela, y que el promedio nacional de escolaridad apenas alcanzaba el segundo año. La raíz del fracaso la centraron en una falta de planeación, y así, se creó el Consejo Nacional Técnico de la Educación CNTE, que dio paso de la política económica de crecimiento con inflación a la política de desarrollo con estabilidad.

La CNTE, durante el sexenio de Adolfo López Mateos, asumió la educación como un compromiso de Estado y el Estado Mexicano retomó los postulados de la Revolución. Se reorganizó por áreas planes, programas, contenidos y métodos de enseñanza, se editaron libros de texto gratuitos y obligatorios, bajo la responsabilidad de la Comisión Nacional de Libros Gratuitos.

En 1965 se crean los Centros de Capacitación para el trabajo industrial y los medios electrónicos se incorporan a este servicio vía Radio Primaria y la Educación Secundaria por televisión.

Hacia 1970, el promedio nacional de escolaridad era tan sólo de tres años; y la calidad de la educación distaba de responder a las exigencias del desarrollo nacional. Significaba que el modelo de desarrollo iniciado en 1940, estaba agotado y el Estado Mexicano buscó un nuevo modelo económico. Entre 1970-1982 el sello ideológico fue el nacionalismo, y a partir de 1982 fue el neoliberalismo.

Entonces, en el naciente régimen encabezado por Luis Echeverría juzgó inaplazable un nuevo modelo de desarrollo, que por mantener en lo básico las mismas ideas y la misma orientación, se extienden a lo largo de 12 años en 3 grandes líneas: en lo político, se planteó el principio de apertura democrática que años más tarde se tradujo en la solución somos todos, en el económico, el fundamento fue, desarrollo compartido y alianza para la producción; y en el ámbito de lo educativo, los preceptos fueron, reforma educativa para todos. Sin embargo, nuevamente los propósitos no fueron alcanzados.

Es importante destacar que en el centro de las actividades para modernizar la educación, estaba la escuela, entendida como: agente de cambio, espacio del hacer científico y tecnológico, pivote del desarrollo económico y social, generador de conciencia nacional e histórica y desde luego, baluarte de las ideas de independencia y soberanía.
Por cuanto los servicios educativos; se retoma la vieja idea de un planteamiento integral de la educación, pero reorganizando las instituciones en cuatro grandes universos: la educación humanística, la educación técnica, la educación normal y la educación para el desarrollo del campo y la explotación de los recursos del mar.

La preocupación del Estado radicó no sólo en formular un nuevo modelo educativo que incluía planes, programas, contenidos, métodos y procedimientos de enseñanza en buena medida diferentes de las precedentes; sino dio pasos para organizar instituciones que apoyaran un trabajo más amplio y eficaz en la educación básica en general, pero sobre todo, en la destinada al medio rural y de zonas marginadas. Se juzgó conveniente dar organicidad a los trabajos de educación extraescolar, mediante la instauración del Plan Nacional de Educación para Adultos y de la promulgación de la Ley Federal de Educación para Adultos, entre los años 1974-1975.

Entonces, en la década de los setenta hubo esfuerzos en el marco de la modernización para: reorientar el ejercicio del poder presidencialista, permitiendo cierto juego en el quehacer político, a grupos, organizaciones sindicales, partidos políticos de nuevo cuño, entre otras; a fin de avanzar así sea de manera lenta hacia la democratización. En el ámbito educativo, los cambios formales, reales; la multiplicación y diversificación de instituciones educativas de la pirámide educacional y la reorganización y reestructuración del sistema, eran notorios hacia fines de la década.

Referencia
Morales Hernández, A (s.f). Estado, modernización y educación. (Documento editado para la Licenciatura en Educación e Innovación Educativa, inédito).UPN: 2014.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario