A los padres de familia:
Como padres, se busca el bienestar pleno de los hijos y es normal que ante tanta degradación social exista el cuestionamiento sobre la utilidad y veracidad de los aprendizajes escolares. Si bien no se puede asegurar el éxito de los objetivos escolares en los alumnos, sí podemos hablar de ciertas ventajas que se pueden potencializar y trabajar en conjunto con los docentes para sacar adelante a los niños.
Dicho lo anterior, especifiquemos la función que desempeña la educación escolar que es la de enseñar a los hijos normas y valores necesarios para integrarse y desenvolverse en la sociedad (Andrade, 2000), y si bien esto significa reproducir en ellos el molde de persona que necesita el sistema capitalista para perpetuarse (individualismo, competencia constante, sobrevalor de los bienes materiales -Parsons en Feito, 1999-) estos mismos aprendizajes serán la clave para, en un futuro, desempeñarse y destacar en el ambiente laboral. Algo que brinda relativa tranquilidad a ustedes como padres, y mayores armas a los hijos para construir un porvenir menos incierto.
Ahora, el aprendizaje más importante que puede brindar la escuela
es el humano y éste solo se dará, precisamente, de humano a humano, en la
interacción cara a cara entre maestro y alumno. Porque el desarrollo ético y moral implícito en las enseñanzas del maestro es aún más importante que el cúmulo de información adquirido a lo largo de la experiencia escolar para la sana formación del niño. Y, aunque este punto depende en gran medida de la calidad humana del profesor, se puede optimizar teniendo una constante comunicación con el maestro acerca de lo que hace el niño en la escuela.
Otro aspecto importante del aprendizaje humano es la interacción con otros niños; aprender a comunicarse, a esperar su turno, a defenderse, a respetar.
Otro aspecto importante del aprendizaje humano es la interacción con otros niños; aprender a comunicarse, a esperar su turno, a defenderse, a respetar.
Además, el aprendizaje no es sólo la transmisión de conocimiento,
si así fuera el libro o el internet fungirían como docentes y no lo hacen, son sólo
herramientas. En este punto se hace notoria otra necesaria función del maestro
dentro de la escuela, es decir, su mediación que, para bien o para mal,
interviene en las traducciones que hace del currículum oficial (Andrade, 2000).
En este sentido, es una ventaja por parte del maestro ejercer cierta libertad
para determinar qué y cómo aprenderán sus alumnos, ya que puede valerse de
recursos ingeniosos o tocar temas que el contenido oficial no contempla. Es
relevante este señalamiento porque como profesional de la educación, el maestro puede incidir con conciencia en la constitución y progreso de hombres y mujeres útiles a su comunidad y país que tanta falta hacen en este tiempo.
Otro aspecto de importancia, sobre todo para el niño, es que el espacio escolar es un espacio para el juego y la recreación. Sabemos que es vital cubrir esta necesidad en el niño para una adecuada salud mental, afectiva y física, y la escuela, como institución educativa, es la encargada de promover y adecuar los espacios y recursos para la actividad lúdica.
Referencia
- Andrade, Patricia. El lugar de los sujetos en la educación y en el currículo. Revista electrónica UMBRAL – Nº 7 REDUC, 2000.
- Feito, R. (1999). Teorías Sociológicas de la Educación (fragmentos). Recuperado el 29 de agosto de 2011, de Universidad Complutense Madrid.


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